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Nacho Masulli: "Amo mi país, pero nunca en mi vida tuve tantas ganas de salir corriendo"

Nacho Masulli, el joven que pasó sus días donando platos de comida en hospitales en el peor momento de la pandemia, fue procesado por haber incumplido la cuarentena sanitaria en el 2020.
Ultima Hora

Por Ultima Hora

Él y su madre lamentaron la situación y cuestionaron que las autoridades sean duras con este tipo de hechos y que dejen impunes otros casos más relevantes.

Juan Ignacio Masulli Barcarolo, más conocido como Nacho Masulli, es un joven que había sido reconocido por la Junta Municipal de Asunción por haber entregado más de 300.000 platos de comida en hospitales de todo el país. El mismo atravesó duros momentos, debido a que fue procesado por haber transgredido el decreto de cuarentena sanitaria obligatoria por el Covid-19, pero su causa fue caratulada como “J.I.M S/ Ley 716, Delitos contra el medioambiente”.

Si bien el joven ya fue sobreseído definitivamente, lamentó la situación a través de sus redes sociales y reclamó que lo hayan querido tratar de delincuente por el caso. Masulli explicó que no se considera por encima de las normativas, pero aseveró que lo que cuestiona es la forma en que se maneja la Justicia en el país.

“Va por lo mal manejada que está la situación y por lo triste que es ver cómo se “ocupan” de este tipo de “delitos contra el medioambiente” mientras tantas otras causas quedan impunes. Amo mi país, pero nunca en mi vida tuve tantas ganas de salir corriendo”, sentenció Nacho.

Según los relatos que realizaron tanto el joven como su madre Mónica Masulli, el caso data de julio del 2020 cuando el joven, que en ese entonces era menor de edad, llevó a sus dos perritas a la plaza que está ubicada a una cuadra de su domicilio, pero fue detenido por agentes de la Policía Nacional porque había incumplido con el decreto, que establecía la circulación solo hasta las 22:00.

Los uniformados le dijeron a la mujer que había faltado al deber de cuidado del menor, por dejarlo permanecer en la calle después del horario permitido, tras lo cual le señalaron que debían llevarla a la Fiscalía. La misma les pidió que le den unos minutos para ingresar a su vivienda y tomar sus documentos.

“Subo, llamo a mi novio a explicar (él sí tenía permiso para circular por el trabajo que hace), mi novio llama a su hermana abogada, busco mi documento y bajo. Llega mi novio con su hermana. Mi cuñada les dice que no tienen por qué llevarme a la Fiscalía, que labren acta y listo”, es parte del relato de Mónica.

Seguidamente, cuenta que los policías niegan haberle señalado que tenían que ir hasta la Fiscalía. Además, en ese momento pasa un vecino que le estaba paseando a su perro en la vereda frente a ellos, tras lo cual les pregunta a los agentes si les parecía que estaba mal, a lo que contestan que sí, pero que supuestamente no podían hacer nada porque se encontraban con ese procedimiento.

“Dos horas estuvimos, vecinos mirando por los balcones y ventanas, patrullera con luces encendidas sin descanso. DELINCUENTES éramos. Firmamos acta (que no decía todo tal cual, pero después de dos horas y una cena quemada era todo lo que aguantamos). Se van. Al día siguiente consulto con otros abogados, la respuesta de todos: QUERÍAN COIMA y no pidieron porque estaba tu abogada en el celular”, manifestó la madre de Nacho.

Luego, relata que ya en la primera semana de febrero de este año, casi dos años después de lo ocurrido, les llega una citación por la causa de su hijo, por lo que tuvieron que contactar nuevamente a abogados. Seguidamente, Nacho tuvo que ir al Palacio de Justicia para una evaluación sicológica como parte del proceso, donde la sicóloga ni siquiera “sabía el motivo de la causa”.

Días después, la audiencia que debía realizarse por WhatsApp nunca empezó y solamente les avisaron que la jueza del caso se retrasó, por lo que “así nomás iban a sacar la resolución sin hablar”, siempre según el relato de la madre.

“Siempre damos todo lo mejor que podemos para ayudar, colaborar, construir. (…) Saben cómo nos sentimos cuando vemos todos los delitos que quedan impunes día a día. Cómo seguir creyendo en un país que juega con sus jóvenes de esta manera. Cómo hago para que @nachomasulli no se quiera ir de mi querido Paraguay. Estoy cansada, indignada y frustrada. Por último, lo cuento ahora que ya terminó. Porque sí, en este país siempre tenemos miedo a las represalias”, finalizó Mónica Masulli.

Tras haberse dado a conocer el caso a través de las redes sociales, varios internautas salieron al paso y manifestaron su indignación y cuestionaron la rápida acción de la Justicia ante este tipo de hechos irrelevantes, mientras que casos de corrupción y varios crímenes queden mayormente impunes.

Nacho Masulli Cuarentena sanitaria Asunción Policía Nacional

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