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Nacionales

Cambian a fiscala en el caso de entierro a una fallecida sin aviso a familiares

La Fiscalía General del Estado dispuso una auditoría y una reasignación en la causa de una joven madre que falleció en un accidente de tránsito y cuyos restos se enterraron sin que se diera aviso a sus familiares.
Ultima Hora

Por Ultima Hora

El Ministerio Público informó este domingo en sus redes sociales sobre la disposición de la fiscala general del Estado, Sandra Quiñónez, en el caso Karen Adriana Maciel (29), cuya familia denunció que las autoridades no dieron aviso en casi un mes sobre el deceso de la joven madre en un accidente de tránsito.

La causa estuvo a cargo de la fiscala Zulma Carolina Benítez Reyes, de la Unidad Fiscal de Caacupé, Departamento de Cordillera, quien ordenó que el cuerpo sea enterrado en una fosa común.

Tras la denuncia de los familiares, la fiscala general del Estado dispuso la remisión inmediata de la carpeta fiscal del caso, a fin de que sea auditada, y también la reasignación del caso a otro agente fiscal.

Blanca Lila Maciel, la madre de la fallecida, dijo este domingo en el programa La Lupa, transmitido por Telefuturo, que la fiscala, teniendo los datos, pudo dar aviso a la familia.

También cuestionó la actuación negligente de las autoridades en un caso en el que está involucrado el padre de un agente de la Policía Nacional.

De acuerdo con los informes policiales, la víctima fatal fue atropellada por Lucio Javier Barrios Martínez (55), a raíz de lo cual perdió la vida de forma instantánea, mientras que el hombre resultó ileso.

El conductor iba al mando de un automóvil Toyota Auris, color negro. Supuestamente, la víctima fatal no tomó las medidas de seguridad correspondientes al cruzar a pie la ruta y debido a la velocidad con la que circulaba ya no pudo detener la marcha.

El accidente de tránsito ocurrió en la mañana del 14 de febrero pasado, en la compañía Capilla Cué, de Piribebuy, sobre la ruta que une Piribebuy con Paraguarí.

La madre de la víctima, quien se encontraba en el extranjero, mantuvo comunicación con su hija, que perdió después el celular, hasta el 9 de febrero. Como no volvió a saber de su paradero, el 11 de marzo pidió que se reporte su desaparición. En ese entonces, la Policía no tenía en sus registros el deceso.

Recién al día siguiente, la fiscala encargada se puso en contacto con los familiares y les comunicó que ella estaba muerta y que su cuerpo estaba en la morgue.

Sin embargo, la familia al llegar a la morgue para retirar el cuerpo, se encontró con que el cuerpo ya fue llevado del lugar y enterrado en una fosa común.

Ministerio Público fiscalía

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